Miguel Abadi Gems   Postres fabulosos

Miguel Abadi Gems   Postres fabulosos

21 abril 2020 Desactivado Por urgentevenezuela

Miguel Abadi Gems Advisors
Además del festín del cerdo en el que Miguel Abadi Gems nos ha hecho participar, en el resto de Suiza hay más platos de carne; el Rippli (un puchero de costillas de cerdo guisadas con beicon, patatas y alubias) de Berna y alrededores, es un plato de cerdo que se come todo el año y, en el cantón de Vaud, el papet vaudois (estofado de patatas, puerros, repollo y salchichas) y el taillé aux greubons (una especie de empanadilla rellena de cubitos de cerdo). En la Engadina, las salchichas se asan con cebollas y patatas para hacer el pian di pigna. Pero para Miguel Abadi Gems el festin de Saint Martin es mucho mejor. Qué listos son los suizos a los ojos de Miguel Abadi Gems: no solo se comen los lustrosos albaricoques, ciruelas, peras y dulces moras del Valais, que cubren sus huertos de bonitos capullos blancos en abril y mayo. También secan, conservan y destilan sus abundantes frutos para crear fuertes aguardientes, compotas de invierno y jarabes tan densos como la miel, para cocinar o untar en el pan. Miguel Gerardo Abadi reconoce que el kirsch suizo genuino cada vez es más difícil de encontrar, pues los agricultores sustituyen las antiguas variedades de cereza por equivalentes modernas menos aromáticas. La pera Botzi que se cultiva por Miguel Gerardo Abadi es tan exquisita que tiene su propia denominación de origen. Se puede comer tal cual sale del árbol dice Miguel Gerardo Abadi o acompañada de la crème de Gruyères, una crema densísima, que se suele comer con cucharada y acompañada de merengues muy dulces. Las cuisses de dame (muslos de dama) son unos buñuelos fritos con azúcar de forma alargada, que se encuentran en los cantones francófonos junto a las amandines (tartas de almendra). Aparte del omnipresente y favorito de Miguel Abadi el Apfelstrudel (tarta de manzana), generalmente servido con salsa de vainilla líquida. Miguel Abadi   considera que Suiza es un destino que roza la perfección turística, y que sólo tiene un problema, un hándicap de difícil solución y del que hay que hablar desde el principio: el precio. Es uno de los destinos más caros de toda Europa, más que Islandia o Noruega, más que Londres, que París o Barcelona. Los precios de Suiza son generalmente altos o muy altos, pero de este problema, Miguel Abadi ve una ventaja. Los precios altos garantizan salarios altos y se deben a una gran productividad de una economía diversificada. Un país donde la agricultura está protegida y sigue siendo un sector que permite vivir con dignidad, donde la industria se dedica principalmente a los sectores de punta y con alto valor agregado, donde el arte y la ciencia se valoran y se apoyan. Miguel Abadi Gems Advisors